Mi experiencia en la Feria del Libro Infantil y Juvenil de Bolonia 2018: 
Después de algún que otro año de quedarme con las ganas, 2018 ha sido mi primer año en La Feria del Libro de Bolonia. Ha pasado ya más de una semana desde mi vuelta pero la experiencia es tan intensa -y agotadora- que necesitaba reposar todas las ideas antes de empezar a escribir.​​​​​​​
Una pequeña introducción para quienes no la conozcáis. La Feria del Libro Infantil y Juvenil de Bolonia es sin duda una de las más importantes en el sector editorial. Durante cuatro días reúne a miles de profesionales (editores, autores, traductores, ilustradores, profesores…) procedentes de todo el mundo. Este año hubo casi mil cuatrocientos expositores, en su mayoría editoriales, distribuidos a lo largo de cuatro inmensos pabellones. Además, la feria oferta un cuidado programa de actividades (charlas, revisiones de portafolio, talleres, encuentros…), exposiciones y premios. 
Si eres ilustrador y tu idea es ir para mostrar tu trabajo creo que necesitas saber que para los editores (al menos la mayoría) la feria es un lugar de compra venta de derechos de autor. No todos están abiertos a mirar portafolios o proyectos de ilustradores durante estos días. Así que la mejor opción, en mi opinión, es tratar de conseguir citas con antelación. Meses antes de la feria, en la web, se publica el listado de expositores que asistirán ese año. Entonces es el momento de -con mucha paciencia- mirar el catálogo de las editoriales que participan y mandar emails para intentar conseguir citas, a aquellas en las que creamos que nuestro trabajo encaja. 
En mi caso yo llevaba algunas citas organizadas de antemano y otras las conseguí una vez allí. Recomiendo llevar vuestro portafolio ordenado de manera que sea breve y coherente. Hay que tener en cuenta que son días de mucho cansancio a nivel visual, hay miles de ilustraciones interesantes a cada parpadeo. Por eso cuanto más limpio y ágil se vea nuestro trabajo mejor. 
Yo prefiero enseñar mi portafolio impreso. Utilizo una especie de archivador de anillas (tipo carpeta de mano de polipiel) y meto mis ilustraciones impresas en unas buenas fundas de plástico, para que no se hagan brillos feos. En mi caso también preparé unos paquetes con diferentes postales y mi tarjeta de visita para dejar muestras de mi trabajo. 
Si no tenéis muy claro cómo organizar vuestro portafolio os recomiendo el asesoramiento de Ilustrandodudas, sin duda merece mucho la pena. 
Respecto a este tema creo que hay que intentar no obsesionarse mucho con mostrar nuestro portafolio y conseguir contactos con editoriales en la feria. Como ya he dicho, es agotadora para todos y es muy fácil acabar agobiado y frustrado. Además la feria ofrece muchas más cosas. Es un lugar perfecto para conocer colegas de profesión, reencontrarte con otros, descubrir editoriales fascinantes, ver las exposiciones, asistir a charlas, descubrir qué se publica al otro lado del mundo. 
                                 Serie de ilustraciones de Vendi Vernic, ganadora del concurso de ilustradores BCBF-SM 2018
                                                     Ilustración seleccionada para la muestra de expositores, Seon Hye Hwang 
                                                  Preciosa portada del album Horizonte- Carolina Celas (Orfeu Negro)
Cada día en el centro de la ciudad también hay una interesantísima agenda de actividades programadas alrededor del libro ilustrado. En mi caso este año me quedé en un B&B cerca de la feria pero algo lejos del centro y sin duda en el futuro buscaré alojamiento en el centro. Bolonia está muy bien comunicada por autobús, así que para ir a la feria (a unos veinticinco minutos andando del centro) hay una línea que te deja justo en la puerta. Sin embargo si te quedas fuera del centro volver a casa en taxi por la noche es más cansado y costoso. 
                                                                            Exposición de originales "The Forest" Violeta Lópiz y Valerio Vidali
Algunos de los tesoros que me traje conmigo:
         Ediciones de la revista ¡La Leche! que este año tenían un puesto en la feria y dieron una charla muy interesante
                                                                                                                                            Tesoros de Limonero
                                                                                                  Planeta Tangerina, sin duda una de mis preferidas
En definitiva creo que La Feria del Libro de Bolonia es un lugar en el que hay tantas cosas tan diversas a mismo tiempo que no se puede definir. Es un lugar al que ir abierto a las oportunidades que surjan y también a absorber toda la información posible (toda la que hay creo que es imposible). Y, sin duda, un lugar del que te vas agotado pero con  ganas de volver, al menos en mi caso.  
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